Al contacto del amor, todo el mundo se vuelve poeta.
Platón.

Bienvenida

¡Saludos!

La literatura forma parte de nuestra vida. Recuerdo que tuve entre las manos mi primer libro de poesía a la temprana edad de 7 años. Fue un regalo de mi padre que él se había comprado siendo pequeño.

Al principio no le presté mucho interés, pero en el momento en que abrí sus hojas y comencé a leer sentí un cosquilleo parecido al que sientes cuando ves a "esa persona", cuando encuentras algo que andabas buscando durante mucho tiempo, como cuando hueles tu comida favorita al llegar a casa o alguien te da un abrazo en el momento preciso.

Desde entonces mi amor por la lírica sólo ha ido creciendo y posiblemente no supiera en aquel momento qué quería hacer con mi vida, pero una cosa tenía clara: quería leer, escribir, recitar y amar la poesía para siempre.

En este blog encontraréis una recopilación de poemas de mi propia cosecha pertenecientes a mis libros "Al soñar con un poema", "En un rincón de tus ojos", "Cuentos de una niña loca", y "Y entonces... tú". Además encontrarás guías para analizar y recitar correctamente un poema, por qué es necesario aprender a realizar correctamente un análisis métrico y algunas impresiones sobre ellos.

Como decía Cicerón:

"Si junto a la biblioteca tienes un jardín, ya no te faltará nada".

¡Bienvenidos a La libretilla de Cris!

Poema: No hay nada tan bonito


A veces, no todo en la vida se reduce a un tipo de amor. 

Este poema está dedicado a una de las personas más importantes de mi vida. Es él quien más a menudo de lo habitual es capaz de sacarme una sonrisa y provocarme tanta ternura como días tiene el año. 

Lo escribí estando bastante lejos de él, cuando vivía en Madrid. Y quizás sea en esos momentos de soledad en que te das cuenta que no sólo echas de menos las lentejas de tu madre, sino el calor de una buena compañía. Y más especialmente, su compañía. 

Hoy y siempre, te dedico este poema. 




No hay nada tan bonito

Por cada una de tus miradas,
dos y media de las mías.
Por cada risa que te oigo,
me vas regalando la vida.
Porque cada vez que coges mi mano
pasa el tiempo y no lo necesito
porque disfruto más en el día.
Que no hay nada más bonito
que tu mano entre las mías.

Y tú, me puedes con tu voz,
con tu idioma inconcluso,
con tu movimiento atroz,
torpe y obtuso.
Tú me puedes con tus ojos,
que son mi alma y mi vida.
Que no hay nada más bonito
que la forma en que me miras.

Y me llamas desde lejos
y, si pudiera, yo iba.
Porque eres mi sangre,
eres la luz de mi día,
eres mi mitad perdida.
No imaginas en qué forma
avivaste esta rosa podrida.

Por cada uno de tus pasos,
dos carreras de las mías.
Por cada uno de tus sueños
yo también caigo dormida.
Por los besos que me tiras.
Porque aún no sabes mi nombre.
Porque lo sabrás un día.
Porque eres el hombre de mi vida.
Porque abrazarte cada segundo
es el mejor de mis ritos
y mi mayor alegría.
Porque no hay nada en el mundo
más tierno y más bonito,
tan real y tan divino,
como el poder decir
que yo soy tu tía,

y tú, mi sobrino.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario